Su Construcción fué ordenada por decreto en septiembre de 1843, primitivamente se denominó Caleta Duendes...
Con el Alba de este día,
Tocopilla,
puerto laborioso y tenaz, cumple 117 años de existencia. Según
datos históricos, fué mandado a fundar por el Subprefecto de
Cobija (Puerto La Mar), Capital en aquel entonces del
Litoral Boliviano, el
29 de septiembre de 1843, pero, desde tiempos de
la Colonia se sabía de la existencia, en el mismo lugar que está hoy enclavado
Tocopilla, de una caleta habitada por
indios Changos que, según datos vagos e imprecisos, se le denominó "
Caleta Duendes" por una cédula que lleva la firma de
un Rey de España, después de
Isabel La Católica (1451-1504), y por el cual se hacía la demarcación de los límites de esta parte de sus dominios.
Su UbicaciónDe acuerdo con el
decreto boliviano, su ubicación exacta fue fijada en la
Bahía de Algodonales, en 22 grados 5 minutos 47 segundos de latitud sur y 70 grados 13 minutos 50 segundos de longitud oeste del
meridiano de Greenwich, en la parte alta del pueblo, en donde está actualmente el barrio denominado
"Manchurria" le dieron por medidas 20 cuadras de ancho por 30 cuadras de largo, superficie que
nunca alcanzó a tener, poblándose únicamente la ribera del mar en el sitio llamado más tarde
Puerto Bajo.
Por documentos que datan de 1878, se ha podido ubicar como su radio exacto, el siguiente: Por el sur, los cierros del establecimiento de Fundición llamado
Bella Vista, hasta donde se llegaba por una calle del mismo nombre, que partiendo desde la
calle Bolívar, atravesaba parte de los actuales terrenos de la
Compañía Salitrera Anglo-Lautaro. Por el norte, limitaba con una corrida de seis casa
s, signadas en un documento de ese año con los números 55, 56, 57 y 58, a la altura de las hoy calles
Washington y Freire. Por el naciente limitaba con terrenos abruptos en donde nadie pensó que podría edificarse y es ahora lo que constituye la
calle Prat.
Un TerremotoEn 1877, el 9 de mayo, Tocopilla fue destruído por un
terremoto, reconstruyendose en los terrenos que actualmente ocupa.
Primeras IndustriasEn 1856 se construyó
el primer establecimiento de fundición, el que perteneció a los señores
Dickson y Harcker y es lo que actualmente constituye la
Compañía Minera de Tocopilla. Posteriormente, se fundó el establecimiento de fundición de
Bella Vista del señor
José Lean y Cía., actualmente propiedad de la sucesión
H.B. Sloman y Cía. Tiempo más tarde se creó el establecimiento de
Buena Vista de los señores
Carne y Knuckey.
Embarques de PlataCabe destacar que los
minerales de plata del famoso
mineral de Caracoles que eran beneficiados en la
Planta de Chacance, establecimiento que pertenecía a la
Compañía Comercial de Caracoles, eran traídos a este puerto para ser exportados.
Fiebre AmarillaEn 1912,
Tocopilla contaba con una población de
5 mil habitantes, en las
oficinas salitreras del interior
15 mil y en
Gatico, que en esa época
tenía gran actividad,
2500. En esa fecha sobrevino la epidemia de
fiebre amarilla. Fué traída por el ingeniero del
vapor norteamericano "Condor", el que fué desembarcado y hospitalizado, sin sospecharse que estaba atacado por esa enfermedad. Como consecuencia de la
propagación del flagelo se redujo la población en parte por el
alto porcentaje de
mortalidad y por el éxodo que produjo. Quedó reducida a unos
3 mil habitantes.
Planta EléctricaEn 1914 con la
construcción de la Planta generadora de energía eléctrica que provee al mineral de
Chuquicamata y con el aumento de los embarques de Salitre debido a la Primera Guerra Mundial, empezó, paulatinamente a crecer la población, llegando en 1939 a un total de
17 mil almas.
La Epoca ActualLa Etapa por la cual atraviesa
Tocopilla en estos dias puede decirse que se inició en 1943, año en que se celebró el primer centenario de su fundación.
Su FundadorComo
fundador de Tocopilla se considera a don
Domingo Latrille, industrial francés.
La Municipalidad para recordarlo, dio su nombre a una nueva
población obrera construida en esta ciudad. El ejemplo de los
pioneros que dieron vida al puerto alienta a los tocopillanos a esperar con fe y esperanza el porvenir. (29 de Septiembre de 1960)